sábado, 29 de diciembre de 2007

Serendipity

No sé qué tendrá el cine que tanto influye en mí...Una simple película puede ordenar (o desordenar) todo el entramado de mi cerebro en menos de dos horas.

Aparte, claro está, de aportar "algo" que antes me faltaba. No sólo ocurre cuando veo una película por primera vez. Si me llena, la podré ver mil veces que por cada vez que la ponga descubriré algo nuevo. Y eso, que queréis que os diga, me fascina. Me hace pensar que sí, el cine es el séptimo arte. El arte es algo que no puede escapar a nosotros. Está en nuestras vidas, se escurre por cada rincón del mundo para intentar mostrarnos algunos de los detalles ocultos a la percepción vulgar.
Me voy por las ramas y no quiero escaparme del tema que he empezado. Esta noche he visto por segunda vez Serendipity. La vi la primera vez y me enamoró, no sólo porque soy una fanática de las comedias románticas (con una pizca de siempre útil drama) sino porque desprende tantas notas curiosas que es imposible captarlas todas con solo un vistazo. No creo que sea el peliculón del siglo, ni de este año (es algo antigua), pero a mí me ha llamado bastante la atención, más que nada por el tema que trata: El destino. Rozando también la serendipia (accidente afortunado) que es lo que desencadena la trama.

Pregunta del millón: ¿creéis en el destino? ¿pensáis que existe una fuerza que escapa a nuestro control y que dirige nuestras vidas? ¿tal vez sólo podemos tomar decisiones pero siempre encaminadas a lo que esa "fuerza" ya ha predefinido?

Nunca he conseguido contestarme a estas preguntas. Por un lado pienso que sí, que debe haber algo que rija nuestras acciones, que determine un final a todos los medios que ponemos para conseguir lo que deseamos... pero por otra parte, es cierto que nosotros ponemos tales medios y con ello decidimos cómo queremos llegar a ese final. ¿No sería posible que la mezcla de destino + fortuna (entendida como suerte) + predisposición fueran uno de los caminos para encontrar la felicidad, para cumplir nuestros deseos? Cada uno puede hacer lo que quiera. Convencerse de que no se puede luchar contra lo que está "escrito", rendirse... o interpretar las señales que nos lanza el mundo e intentar adecuarlas a nuestras posibilidades para conseguir todo cuando queramos.

Elección personal.

Nota final: Está claro que os recomiendo la película. :)


lunes, 3 de diciembre de 2007

Rutina

Estoy cansada. Camino contra el viento en esta mañana de niebla. Rutina.
El frío se clava como pequeñas dagas y me inmovilizan el rostro. Facciones inexpresivas. Miro al suelo al andar. Lo he hecho desde que era pequeña. Supongo que me da miedo levantar la vista a aquello que viene, hacia el futuro. Lo malo es que a veces me tropiezo o me doy de bruces con personas desconocidas. Como aquella persona que un día apareció en mi vida y se quedó en ella. Pura serendipia. Accidente fortuito. Rutina.
Me siento en una silla dura e incómoda, paso las horas muertas en clase y conecto a una Laura automática para que el profesor crea que le escucho. Pero sólo oigo su voz como un leve susurro que acompaña mis pensamientos, la banda sonora de mi imparable cerebro. Rutina.
Charlo con la gente, intercambio opiniones, discuto, amo, odio, siento indiferencia. Me irritan, irrito con mis palabras. Me encantan, encanto con mis maneras. Rutina.

Y al final, la misma tontería de siempre aparece como un flash en mi cabeza, y por momentos la rutina se rompe, esa idea desquebraja toda la red que han tejido mis neuronas, esa frágil empalizada de defensa, y empieza a pulular por mi cabeza sembrando el caos. Hasta que consigo echarla y seguir con mi odiosa y deseada rutina.

No puedes escapar de tu sombra. Es inherente a ti.

lunes, 26 de noviembre de 2007

Abre la ventana...


Me encanta asomarme por la ventana de mi habitación. No es que haya unas vistas impresionantes (abajo mi patio y por arriba tejados de casas, la torre de la iglesia y el cielo) pero me relaja, me ayuda a evadirme un poco del mundo.
Cada momento del día tiene su magia. Por la mañana saludas el inicio del día. Por la tarde puedes ver un bonito cielo azul despejado o un lienzo teñido de manchas grisáceas si es tiempo de lluvia. Por la noche es precioso observar la luna llena (cuando hay) iluminando las tejas de las casas y una pequeña porción añil.
Del mismo modo, la sensación es distinta si es invierno que si es verano. A mí personalmente me gusta más asomarme en invierno por las tardes, notando el calor del radiador en las piernas y un viento fresco en la mitad superior del cuerpo.

Y ahí me quedo, viendo pasar las nubes, la forma que adoptan, cómo el día oscurece de forma creciente... ¿No se parece esto en algo a la vida? Permanecemos impasibles observando los cambios que acontecen a nuestro alrededor, cómo la gente "cambia de forma", se marcha, el modo en que a veces la vida nos da golpes duros y fríos o más bien cálidos y alegres... y nosotros seguimos ahí, pendientes de cada detalle, quietos... claro que puedes elegir permanecer detrás del cristal, evitando los peligros de fuera, o con medio cuerpo fuera, haciendo frente a todo lo que nos venga.

Yo prefiero lo segundo. Y me parece que es una opción adecuada.

domingo, 28 de octubre de 2007

Sin fe...

¿Cómo pretendéis que sonría si por dentro estoy llorando lágrimas amargas? No puedo ofreceros un semblante que contradiga lo que vive mi corazón. No, se me da muy mal disimular las emociones y a duras penas lo consigo ahora. No intentéis animarme; será en vano.
Cuando alguien tiene una herida es difícil que otros la cierren. Tiene que ser el propio cuerpo el que sane esa herida, el que haga cicatrizarla con unas buenas dosis de autocompasión.
No pretendo dar pena, ni quiero que me "ofrezcáis" unas palmaditas en el hombro. Solo quiero que desistáis en el intento de cambiarme. Si no puedo ser feliz ahora, nadie va a conseguir modificar mi estado. Miento: sólo una persona podría, pero es imposible que se dé cuenta.
Es cierto que hay que aprovechar cada día al máximo (yo soy la primera que grita a voces el carpe diem) estar alegre y llevar dibujada en el rostro la mayor de las sonrisas. Pero repito, si el corazón está hecho pedazos, es complicada la tarea de repararlo.
El tiempo lo arregla todo... ¿pero cuánto más he de esperar para olvidarme de todo esto, para "cambiar el chip"? Llevo ya demasiado y no he conseguido avanzar ni un paso. No veo un maldito rayo de luz en este túnel...
¿Es que no hay salida?

video

martes, 9 de octubre de 2007

Dos palabras me acompañan en estos momentos en mi vida: impotencia y resignación. Se repiten cíclicamente haciendo que cada día me coma más la cabeza pensando en qué hacer.
Impotencia por saber que no puedo conseguir lo que me he propuesto, lo que quiero.
Resignación por tener que aceptar el fracaso. A raíz de eso me siento impotente, después me resigno, y así sucesivamente, cada día a cada hora.

Recuerdo que hace mucho tiempo buscaba la panacea de la felicidad en cosas materiales, y aunque suene patético, conseguía estar alegre con mediocridades, simples tonterías que el mundo te regala a través del dinero (por poner un ejemplo). Pero poco a poco abrí (o cerré, todavía no lo tengo muy claro) los ojos a un nuevo mundo, más profundo, más íntimo, más elaborado, en el que creía que me liberaría de todos esos bajos "placeres" para alcanzar la verdadera felicidad. Creo que me equivoqué, o al menos aún no he hallado una razón que me convenza para quedarme en este "submundo". Es más fácil vivir en la ignorancia, más cómodo, que otorga una "felicidad sintética" que darte cuenta de la realidad, intentar combatirla para sentirte orgulloso de tus logros, enfrentarte a lo malo, caerte a veces pero levantarte aunque sea sólo por ganar algo de dignidad. Me metí en lo difícil y he salido de barro hasta las rodillas. Ahora me arrepiento. Y no sé qué hacer. Siempre he amado los riesgos, lo complicado, lo aparentemente absurdo. Y ahora que es mi oportunidad, se me pasa tantas veces por la cabeza tirar la toalla... No me reconozco.

Solo puedo pensar, pensar, pensar, pensar...

miércoles, 12 de septiembre de 2007

So afraid

>>Tanto miedo, tanta inseguridad, no saber qué hacer ni qué decir... SO AFRAID...<<

¿Acaso he encontrado mi imago? ¿Debo rendirme a la presión de mi subconsciente, dejar que afloren esas pasiones reprimidas de las que tanto hablaba Freud?
Un tira y afloja entre dos personas dentro de mí. Mi Laura primigenia me invita a que sea como era antes, más espontánea, menos introvertida, más auténtica, menos sintética. Mi Laura híbrida me incita a continuar en este estado de alienación personal, evadiendo mis verdaderos sentimientos que intentan en vano llegar a la superficie. Pero si sigo así, estoy segura de que voy a acabar siendo una maldita neurótica enganchada al Prozac y haciendo ruta de psicoanalistas. Y sinceramente, no me resulta atractivo ese camino.

¿Vuelvo a mis orígenes?

[El exceso de lectura causa "pedanteritis"]

*Por cierto, Teresa:

ATARAXIA: Tranquilidad de ánimo o impertubabilidad del espíritu por la ausencia de penas y temores. Se consigue con el alejamiento radical de las pasiones.
Ibas bien encaminada.

sábado, 1 de septiembre de 2007

Una situación... increíble.

Hacía tiempo que no me sentía así. Feliz porque sí. Más que feliz, de buen humor. ¿Algún motivo por este estado? ¡Ninguno! Eso es lo inverosímil. Normalmente estoy "chof", como diría el anuncio de Evax hace unos años, pero desde anoche me siento bien, tanto con mi cuerpo como con mi cabeza. Será que ambas cosas están relacionadas (recordemos el mens sana in corpore sano) y cuando alguna marcha bien, le contagia esa energía positiva a la otra. Y esta vez ha sido el cuerpo lo que ha reincidido en la mente.
No me sobra el dinero, la salud ni el amor. ¿Pero y qué importa eso siempre y cuando te sientas contenta contigo misma, orgullosa de lo que eres y de estar en este mundo? De tener a gente que te aprecia, que te quiere... pero sobre todo, de saber encontrarte a tí misma, de rebuscar en tu interior y dar con ese yo que todos tenemos ocultos y que pocas veces permitimos contactar con él. Pues parece que ha sido mi caso, que he dejado de comerme el tarro, he conseguido que mis pensamientos fluyan libres y he llegado a rincones insólitos, he encontrado verdaderos tesoros que han dibujado una sonrisa en mi cara. ¿Será esto lo que llaman encontrarse con un mismo? Si es así, puedo asegurar que es una sensación realmente hermosa y gratificante. Realizarse.

No sé lo que dure este estado de trance, de éxtasis interno, pero sé que dure lo que dure voy a intentar sacarle partido.

Por primera vez en mucho tiempo, Laura dedica una sonrisa al mundo.

lunes, 23 de julio de 2007

¿Por qué?

No paro de preguntármelo. ¿Por qué no doy una? ¿Por qué parece que todo se pone en mi contra?
Además, aún no he conseguido saber qué es "eso" que me está haciendo tanto daño por dentro. Es una situación difícil: sabes con certeza que algo te destruye, pero no consigues averiguar lo que es. Piensas en tantas cosas... porque hay demasiadas razones por las que todo ha ido peor. Y eso me ha hecho perder la ilusión. No pongo la mínima esperanza en nada. ¿De qué me sirve? Si siempre se va todo al carajo.

No encuentro nada que consiga subir mi autoestima. Cada día meto la pata en algo y me hace caminar un poquito más hacia el fondo, alejarme de la luz.

A veces nosotros mismos podemos ser nuestro propio enemigo, el más duro contrincante con el que nos podamos encontrar. Pero a la vez únicamente podamos ser los que tengamos la capacidad de echarnos una mano y alejarnos de los problemas. Claro que es difícil ponerse en contacto con tu "yo" adecuado.

¿Pueden los sueños ayudarnos a encontrar alguna respuesta, a pedir ayuda a la fracción positiva de tu alma? La conclusión, la metáfora que he podido sacar esta noche ha sido esta:

Llevaba unos días quemada. Demasiadas horas expuesta al sol. Ya casi ni sentía la espalda. Lo único que necesitaba eran dos manos, o solo una, que le aplicara algo de crema por la espalda para aliviarle todo ese dolor. Sí, una mano amiga que curase sus heridas.
Una vez reducido el dolor, pudo ver las cosas con claridad. Decidió dejar de exponerse a esa dañina luz durante un tiempo, tomar la sombra para no abrir de nuevo esas heridas. Pero todo fue gracias a esas suaves manos que cabaron con lo que tanto le molestaba. Ella sola no hubiera podido hacer nada.


¿Significa esto que necesito que alguien me ayude?


NOTA para el anónimo :P --> No he tenido tiempo para pensar en quién eres, y no creo siquiera que lo consiga saber, así que agradecería que me lo dijeras.

jueves, 12 de julio de 2007

Algo sobre el amor

Resulta inquietante saber que nunca has sido amado/a ni deseado/ por nadie. El hecho de resultar inquietante reside en que miras a tu alrededor y ves a la mayoría de la gente, más específicamente, a la mayoría de tus amigos/as en pareja. Sabes que se aman, que se desviven el uno por el otro, y dentro de ti nace un ligero sentimiento mezcla de envidia sana, tristeza y melancolía. Piensas: ¿y por qué yo no?

Sí, es cierto que a lo largo de tu vida has tenido algún escarceo con alguien, pero ha sido más por necesidad, por instinto, por evadirte unos momentos de esa sensación de soledad y falta de afecto que por amor.

Aunque lo que es menos alentador es pensar en las pocas ocasiones (porque siempre y en cada persona son escasas) en las cuales tú sí que has amado, con todo el sentido de la palabra, a otra persona. Porque sentías que entregabas todo por él/ella, que tu felicidad dependía de la del otro, que todo lo que hacías siempre iba un poco encaminado a aumentar el bienestar del ser amado. Pero claro, tú no te sentías correspondido/a, bien por la ignorancia del otro de tus sentimientos, bien por la existencia de terceros o simplemente por el hecho de no ser la persona especial que el otro busca. Por el sencillo motivo de que “no puede ser”. Y eso es lo que más dolor causa.

Así y en unos momentos, das un repaso a toda tu escueta vida sentimental, y de nuevo te preguntas: “¿por qué?” Una respuesta difícil de hallar para una cuestión tan simple. “¿Soy yo culpable de mi soledad? ¿Son los otros que no saben apreciar mis virtudes, mi capacidad de amar? ¿Debería cambiar para gustar a los demás, o ser como soy, a pesar de que ello implique estar solo/a?”

No sabría qué contestar a estas preguntas. Pero de lo que estoy segura es de que hasta ahora no he tenido el placer de sentir una mirada de amor en mí, percatarme de que alguien clava sus ojos en mí con su corazón en vilo; saber que alguien desea verme aunque sólo hayan pasado cinco minutos desde nuestra despedida, o que al vernos siente una preciosa sensación de inquietud en su interior… Me gustaría que algún día alguien fuese capaz de sentir lo que yo he sentido.

Porque sé que en esos momentos sería inmensamente feliz.

Quien diga que el amor no da la felicidad, está muy equivocado.

miércoles, 11 de julio de 2007

Reflexión rápida

¿Por qué nos cuesta tanto decirle a alguien que le queremos, que nos gusta, que nos agradaría tener una relación más estrecha con él/ella?

En mi opinión, creo que se debe a la ambigüedad que nos causa la incertidumbre. Si le expusiéramos a esa persona nuestros sentimientos, irremediablemente obtendríamos una respuesta. En el caso de que fuera positiva, seriámos muy felices y casi nada podría arrebatarnos esa euforia. Pero en el caso de que fuera negativa, nos destrozaría el corazón; aunque quedaríamos desengañados de esa persona y podríamos buscar el amor en otra, sin demora.

En cambio, el "no saber" qué siente el otro, nos proporciona una falsa sensación de triunfo, ya que no podemos afirmar con certeza quenos ama, pero tampoco que es indiferente a nosotros. Por lo tanto, podemos idealizar a dicha persona, construir nuestras propias fantasías que nadie nos puede quitar ni prohibir; pero seguiremos soñando, y todo se reducirá a quimeras.

Pienso que lo mejor que se puede hacer es buscar un lugar y momento propicios y hablar con esa persona, contarle lo que sentimos y afrontar la respuesta. No viviremos engañados, y quizá al correr ese riesgo salgamos victoriosos. Si sale mal, tiraremos todo por la borda, pero no hay que olvidar que hay muchas más personas en el mundo en las que fijar nuestra atención, y que estarán deseosas de conocernos.

sábado, 23 de junio de 2007

El contacto físico


El contacto físico es una fuente de sensaciones diversas. Afortunadamente la mayoría de ellas no solamente muy hermosas, sino sumamente necesarias. Existe una tendencia muy generalizada a pensar que una caricia entre seres humanos que no poseen vínculos consanguíneos, alude al deseo, pasión, o al amor de pareja. Esta tendencia nos da en gran medida lo equivocados que podemos estar cuando no sabemos despojarnos de prejuicios y pensar por nosotros mismos desechando arquetipos, modelos heredados que nos impiden apreciar la esencia de nuestro propio ser en toda su magnitud. Si bien es cierto que no podemos cambiar la sociedad de un día para otro, es muy cierto también que lo que no comienza por cosecharse, no se logra.
Sabemos que cuando estamos necesitados de una caricia, no hay nada más reconfortante, no hay paliativo, ni siquiera palabra, que tengan la eficacia del contacto físico; tan es así, que las manifestaciones de este contacto se dan muy primitivamente entre los seres que no poseen la capacidad de pensar como nosotros. Una mascota, que no comprende el significado de las palabras, y que obedece a ellas como resultado de la convivencia y la costumbre, responde de manera muy especial al contacto físico, y todos hemos sido testigos alguna vez de cómo el afecto puede sacar airosamente, tanto a personas como animales, de sus momentos más terribles y multiplicar la alegría en otros mayormente afortunados.
Todos hemos visto casos en que personas desconocidas unas de otras, llevadas por las más variadas circunstancias, han coincidido en eventos desafortunados o providencialmente venturosos, y se abrazan repentinamente llenos de miedo, de incertidumbre, pero también de alegría y de gozo, en dependencia de lo que sea que les haya ocasionado la reacción, buscando el contacto con el otro ser humano que a pesar de todo le sigue siendo desconocido, pero ya no totalmente ajeno porque a partir de ese momento se tiende un puente que les hermana, y sea cual sea el motivo, la pureza ha estado presente en el acto espontáneo de buscar ese contacto físico. Todo ello nos da la prueba de lo necesitados que estamos en todo momento importante de nuestra vida, del calor de otros seres vivos, incluyendo las mascotas, y hasta la propia naturaleza, como lo es el caso del contacto con la lluvia, el mar, las plantas, la brisa…, todo nos toca físicamente y se integra de alguna manera a nuestra necesidad de sentir el estímulo.
Si podemos tomar de la mano al amigo o amiga, abrazarle, dar una palmada en el hombro, incluso a veces a quien a pesar de que no conocemos, se encuentra atravesando por un momento difícil, debemos aprender también a hacer lo mismo cuando queremos manifestar agradecimiento, amistad, hermandad, aprecio, ánimo, consuelo, y lo mejor de todo, alegría.
No se cohíba de dar una caricia porque la sociedad nos ha enseñado o nos ha impuesto la norma de ser a veces mal interpretada, y por ende así sucede. Demuestre primero la clase de persona que usted es; nadie se confunde con quien no da motivos, y si sucede, simplemente explique a la otra persona que se ha equivocado, pero no se limite de dar y recibir afecto físico, se ha demostrado que muchas veces no existe ninguna otra cosa que pueda competir con ello, ni siquiera las palabras.
Cambiemos nuestro mundo personal, que definitivamente es paso y parte decisiva para cambiar el mundo.


El texto es de María Eugenia Caseiro, podéis encontrar más como éste aquí: http://www.poemas-del-alma.com/blog/author/maria-eugenia-caseiro/page/6/

miércoles, 6 de junio de 2007

¡Necesito un respiro!

Exámenes = agobio = mucho estrés. Pero es lo que toca, estamos a final de curso, y quedan cinco días contados de penar estudiando. Queda el consuelo de un verano de lujo (esperemos)

Hacía tiempo que no dejaba nada escrito por aquí, y tenía ya necesidad de renovar el blog. Aunque no tenga nada interesante que escribir y mejor fuera que no añadiese otra entrada... pero lo hago porque sí, porque me apetece antes de encerrarme en mi habitación a estudiar filosofía.

Parece que las cosas vienen y se van de forma casi inapreciable. Por una parte me alegro, pero por otra queda un vacío que es necesario llenar de alguna forma, porque no es agradable tener esa sensación de "nada" dentro de ti. Pero repito: todo viene solo. Es cuestión de tiempo (como la mayoría de las cosas en esta vida)

Sin nada más importante que decir... excepto felicitar a mi anónima favorita, que mañana cumple 17 añitos. Me alegro que celebres a lo "antiguo" tu cumpleaños. La verdad es que vamos a recordar muy buenos momentos... será un día 100% nostálgico. Pero eso no quita que no sea feliz, claro.


Un enorme beso

martes, 22 de mayo de 2007

Cuestión de cofres...


El amor es como un cofre. Pero no un cofre corriente… está enterrado en el fondo del mar, a miles de metros de la superficie. Todos estamos en una barquita flotando sobre el mar, buscando la ubicación de nuestro cofre personal. Cuesta encontrarlo, pero cuando creemos hallarlo, nos llenamos de alegría e intentamos conseguirlo. Al principio nos sentimos un poco impotentes, porque carecemos de medios para llegar a él. Pero poco a poco conseguimos hacernos con algunas botellas de oxígeno, un traje especial, y sobre todo una enorme dosis de coraje. Nos sumergimos en las frías aguas. Pero… aparecen nuevos obstáculos. Tiburones, barracudas, anguilas eléctricas, redes, el oxígeno que se nos va acabando, la falta de luz conforme te adentras en las profundidades… Muchos se sienten frustrados, abandonan la búsqueda y regresan a su barca. Los hay quienes arriesgan todo y van hasta el fondo. Ellos son los que al fin encuentran su deseado tesoro. Una vez allí, no cuesta tanto llevarlo de nuevo a la superficie, pues el orgullo y la felicidad de haberlo hallado es suficiente para renovar sus fuerzas. Estos serán felices con su premio. No lo abandonarán fácilmente, o simplemente, no lo abandonarán nunca.

Existe también otro caso. El de aquellos que encontraron el mapa de una playa con una X marcada en la arena. Parece más fácil de conseguir que el cofre del mar… Así que con una sencilla pala se dirigen a la zona marcada y cavan. Su sorpresa es que el tesoro está poco escondido, cómodo de hallar. Lo abren y creen ser felices con lo que tienen… pero no es así. Ese es un falso amor, el que durará poco, porque no ha sido fruto de una ardua búsqueda, de esfuerzos personales. Los que lo encuentren se sentirán defraudados tarde o temprano… pero su vagueza les impedirá salir en su bote a buscar el verdadero amor. Se conformarán con quedarse en tierra e ir excavando por todas las X que encuentren.

Y tú… ¿estás buscando el tuyo? ¿A por cuál de los dos vas?

martes, 24 de abril de 2007

Dentro de mí

Levanté la cabeza y nos miramos fijamente a los ojos. Podía descifrar su interior a través de sus claras pupilas. Le sostuve la mirada un buen rato y exploté:

- ¡Idiota! ¿Sabes el daño que me has hecho? Ni te lo imaginas… Tanto tiempo apoyándonos, echándonos una mano cuando lo necesitábamos… y me lo pagas así, con palabras amargas, con pensamientos envenenados… No te entiendo, ni quiero hacerlo.

Me di la vuelta y noté cómo la rabia recorría todo mi cuerpo. Me quité el zapato, giré sobre mis talones y con toda la ira del mundo lo lancé contra el espejo, haciéndolo añicos al instante. Ahora lo único que podía ver era la fría pared y pedacitos de cristal que inundaban el suelo.

- Adiós… Y espero no volver a verte nunca más.

Bajé las escaleras, pero al llegar al rellano me reencontré de nuevo con aquel reflejo… aquella dura y a la vez apagada mirada que a cualquiera le haría retroceder... NO VA A SER FÁCIL DESHACERME DE MÍ MISMA.



Toma un minuto conocer a una persona, una
hora para apreciarla, un día para amarla, pero toda una vida para
olvidarla...

sábado, 21 de abril de 2007

Fragmento

Revisando antiguos archivos de mi carpeta, he encontrado este texto. Lo escribí el 14 de febrero... y comparando con mi situación anímica actual, me he dado cuenta de que por esos tiempos estaba sufriendo. Porque me conozco y me recuerdo cuando leo mis propios escritos.
Espero no volver a poner sobre un papel nada semejante...

Camino despacio. El frío viento de febrero azota mi cara, cargado de unas
finísimas gotas de agua que empañan mis gafas. Doy una última calada, acabando
con la vida del cigarro que encendí al salir del instituto, y noto como el humo
y la nicotina inundan mis pulmones. Tiro al suelo la colilla y la pisoteo. Sí,
la pisoteo igual que me pisotearon a mí. Por ser tan inocente, por dejarme
engañar con esa facilidad…
Pienso en el día de hoy. Otro 14 de febrero sola
y amargada… “qué raro en mí”… (intento ser irónica)
Tal vez me lo merezca por
haber sido tan estúpida
.

Enfilo la calle de mi casa. Meto la mano
en el bolsillo de la cazadora para buscar las llaves y mis dedos se topan con un
trozo de papel. Lo saco y lo abro curiosa. Es una nota… la leo, y al acabar,
siento cómo una lágrima ha ido resbalando por mis mejillas hasta el final de mi
cara. Me seco la cara con el dorso de la mano y me doy cuenta de lo que
me
pueden afectar unas pocas palabras
… a veces me gustaría ser menos sensible… lo
único que consigo es hacerme daño a mí misma.
Arrugo el papel y dudo entre
guardarlo y tirarlo al suelo, para que se pierda, para no recordar esas
palabras. Pero al final opto por lo primero.
Sigo siendo tan
tonta


Se ve que hoy no es mi día. Sí… feliz día de San Valentín…
exacto, pero para los enamorados. ¿Y para los que no son correspondidos? Que les
den, ¿verdad? Me parece bastante triste que haya días como hoy… En fin, esto es
la vida. Supongo que vendrán tiempos mejores. De lo que estoy segura es que
hasta ahora el mundo ha conseguido que me sienta una mierda en más de una
ocasión. Como por ejemplo, hoy.

lunes, 16 de abril de 2007

Nueva vida...


La flecha ha dado un giro de 180º, y ahora su afilado hierro apunta hacia el lado contrario... ¿quién me iba a decir que en un día mis ideas se esclarecerían? Así de repente... como salidas de la nada...

Me alegro de este cambio. Supongo que ahora tendré que superar otros obstáculos... pero con mejor cara, porque las cosas van a ser relativamente más fáciles. Por lo menos ya no tendré que agachar la cabeza cuando me pregunten... Hablaré libremente.

Porque he decidido no callarme nada. Así lo único que hago es rasparme, herirme por dentro, sangrar y sangrar sin posibilidad de cura hasta que milagrosamente cicatrice la herida. Pero no... ahora si me hieren sabré que alguien me puede poner una tirita y seguir adelante.

Tal vez mi decisión sea precipitada, pero no me voy a arrepentir. Es otra de mis metas, no torturarme mentalmente por cometer errores... aprenderé de ellos.

Y a quien no le guste esta forma de ser... que no me mire, que me ignore, que no me hable. Solamente yo puedo modificar mi cabeza, no quiero estar pendiente de nadie. Voy a pensar por mí misma y para mí. Ahora toca ser feliz...


No diré lo siento si no creo que he hecho daño...

lunes, 9 de abril de 2007

Diálogo conmigo misma


- No entiendo cómo sigues viva... después de tantos palos, tantos tropiezos... ¡y te mantienes en pie! Por una parte me das lástima, pero por otra admiro tu fuerza... ¿o tal vez tu ignorancia?

- Ya ves... no puedo hacer otra cosa. Es un círculo vicioso del cual no puedo (o no quiero) salir. Qué crees, ¿que no lo he intentado? Pues sí... pero existe algo ajeno a mí que no me deja escapar, que aturde mis sentidos, me ciega y me atrae de nuevo a esa interminable corriente, ese incensante fluir de emociones.

- Se llama amor. Pero... deberías saber que hay dos tipos de eso que sientes: el real, el posible, y el tuyo, que es más bien una utopía. Es el amor de los locos, de los soñadores... un sentimiento imposible, que más que hacerte algún bien, te consume poco a poco. Y lo peor es que no te das cuenta... y va a llegar un momento en el que estés tan débil que te cerrarás al mundo y ya no serás la misma.

- No lo entiendes. No entiendes lo que siento cuando estoy a su lado, cuando me mira a los ojos, me sonríe, hablamos con sinceridad, sin ocultarnos nada, con esa transparencia que caracteriza a los grandes amigos y a los enamorados.

- Tú lo has dicho: a los grandes amigos. Tú le quieres... pero ese amor no es correspondido. No sé por qué te cuesta tanto asumirlo. Es muy sencillo... y estás sufriendo en vano. Pero... eres libre de hacer lo que quieras. Continúa engañándote.

- Eso llevo haciendo todos estos meses...


Siento no ser constante con el blog... pero es que no he tenido tiempo con el viaje de Italia, y si a eso sumamos mi enorme pereza...

Pero sigo aquí, ¿eh? Besitos!

lunes, 12 de marzo de 2007

Cause I always saw in you my life...


Sé que nunca llegaste a amarme... sé que ni te planteaste cómo sería si alguna vez estuviéramos juntos... pero aun así, te quiero. Porque mis labios siguen anhelando ese beso que no llegó (ni vendrá); porque mi corazón late más deprisa cada vez que nuestra piel entra en contacto; porque mis ojos no saben a dónde dirigirse cuando cruzan una mirada con los tuyos y se clavan en tus inmensas pupilas; porque aunque el tiempo y la distancia nos separen, te seguiré amando.


Quizá lo que más me duela no sea el no ser correspondida, sino más bien tu indiferencia, o peor aún, el saber que NUNCA habrá algo entre nosotros. Ya ves... soy así de pesimista. Pero... ¿es que hay otra alternativa? Es difícil olvidarte, sólo eso. Tomo conciencia de la situación, y no logro sacarte de mis confusos pensamientos. Será una especie de masoquismo o tortura mental, porque por un lado me gusta quererte, me niego a odiarte.


Es inevitable.



Quiero oírte llorar y que me parta el corazón... quiero darte un beso sin pensar. Quiero sentir miedo cuando me digas adiós...

martes, 20 de febrero de 2007

Algunos fragmentos tristes

Abro los ojos... me sonríes
Cierro los ojos... me sonríes
Te tomo la mano... me sonríes
Te doy un abrazo... me sonríes
Te acaricio... me sonríes
Te beso en la mejilla... me sonríes
Enjuago tu llanto... me sonríes
Comparto tu dolor... me sonríes
Comparto tu alegría... me sonríes
Aprecio tu amistad... me sonríes
Te digo cuánto vales... me sonríes

Pero te digo que te quiero, y te alejas...


"Ayer volví a pensar en ti. Fue extraño.. ¡hacía tanto tiempo que no me ocurría! Pero me di cuenta de que algo en ti había cambiado. Tu ropa... ¿o quizá tu mirada? El caso es que te vi diferente. Y no me gustó. Algo, o más bien alguien, había hecho de ti una persona tan distinta... que lo único que deseé fue borrarte de mi mente. Despegué mis párpados y la claridad del día me cegó. Volví a despertar. Volví a mi realidad"


"Por más vueltas que le doy a mi cabeza, no consigo dar con la razón que me lleva a quererte. ¿Será ese instinto que me impulsa a besarte cada vez que estoy a tu lado? ¿O tal vez el mismo instinto que me impide hacerlo para seguir ensimismada contemplándote? Sinceramente... no lo sé.


"¿Por qué me sonríes? ¿Por qué pellizcas mi mejilla cuando nos saludamos? ¿Por qué rodeas mi cintura si de verdad no me amas? Déjame en paz... ¿no ves que por cada sonrisa tuya, yo derramo una lágrima cada noche? Vete con ella, bésala, siente el perfume de su cabello al abrazarla... ¡pero a mí olvídame como yo intento hacer contigo todos los días!"

jueves, 15 de febrero de 2007

Ángeles


Hoy la tristeza se coló por mi ventana, porque vi a un ángel llorar. Se encontraba agazapado, como un niño pequeño, en el tejado de mi casa. Le pregunté cómo era posible que un ángel llorara, teniendo el cielo entero y la felicidad a su alcance. Me miró con los ojos inundados en lágrimas y me dijo: Hasta la roca más dura se hiela con el frío y se quiebra. Hasta la flor más hermosa del jardín acaba marchitándose. Hasta el día más soleado puede tornarse en lluvia y tormenta... y hasta la persona más bella que puedas encontrar puede ser herida de muerte por el enemigo más poderoso de este mundo, más fuerte que el odio: la INDIFERENCIA.


¿Por qué unas pocas palabras pueden hacer tanto daño? ¿Y por qué cuanto más mal nos causa una persona más le queremos? Si hallara la respuesta a estas y otras preguntas que me comen la cabeza, tal vez comprendería por qué incluso los ángeles lloran.


Y es que cuando el dolor es por dentro, es mucho más fuerte...

miércoles, 7 de febrero de 2007

Desorientada

Así me encuentro. Más perdida que un gañán en Nueva York. Si hablo metafóricamente como en las entradas anteriores, podría decir que mi situación actual es esta:



Tras recorrer ese nuevo camino que escogí, me
di cuenta de que no sirvió para nada.
Llegué al claro de un bosque, me adentré en sus profundidades y ahora estoy
desubicada. Hubiera intentado volver tras mis pisadas, pero el sendero fue
tapiado por alguien ajeno que yo no esperaba.

No sé por dónde tirar. Yo creía que había un
paraíso al final del camino... pero era sólo una
ilusión
. Imaginaciones de mi pequeña cabecita soñadora. Eso
mismo... sueños. Necesito una mano amiga
que me lleve otra vez hacia mi lugar. A ese del que no debí
salir
para aventurarme por un paraje desconocido
.



Yo no sé lo que pasa, que haga lo que haga, acabo metiendo la pata. O si no, aparece un intrusillo y jode algo. Estoy un poco hasta las narices.


Por lo menos ahora no tengo de qué preocuparme. Únicamente tengo que esperar. Claro, que en este "bosque" hay algún que otro depredador, y por las noches hace bastante frío... además, la oscuridad no me inspira confianza. Nunca me ha gustado.



Escuchando: "Sólo he perdido un minuto contigo" (Ella Baila Sola)


Ya ves que no siento lo mismo de ayer. Ya no suplico en mi mente que tú te despiertes y sepas qué hacer.






jueves, 1 de febrero de 2007

Otra noche de inspiración



Araño con mis afiladas uñas la pared, gritando desesperada, encerrada en esta celda llamada "habitación". Pienso en ti, en ellos, y una falsa sonrisa se dibuja en mi cara, dejando en mi rostro una mueca que da sensación de calma y cordura para cualquiera que me vea de reojo. Pero quien supiera realmente llegar a mí, a este laberíntico corazón, conseguiría ver mi desamparo, mi ahogo ante tantos problemas que no sé ni cómo plantear...


Pero nadie, NADIE llegará nunca tan lejos. Porque no le voy a dejar pasar hasta que me demuestre que me quiere, que confía en mí y yo en él. Y lo veo muy difícil...


Simplemente nuestros conceptos del amor eran diferentes...


He rajado tu foto en mil pedacitos, pero el trozo de tu sonrisa aún sigue intacto.

martes, 30 de enero de 2007

Y qué hago yo ahora...



¿Dónde está la chica de la sonrisa eterna?





Aquella muchacha necia que disfrutaba cuando sufrían los demás, esa que dudaba a qué chico de su curso tirarle los tejos, o esa que cada mañana se estresaba y maldecía al mundo porque los pantalones que mejor disimulaban sus enormes cartucheras estaban aún sin planchar. Aquella estúpida cría que se dejaba llevar por sus amigas (otras pequeñas cabecitas faltas de sesera), que se pasaba tardes muertas charlando por MSN sobre temas más bien absurdos... en resumen, aquella niña idiota que no conocía la vida, pero que por lo menos sabía sonreír. ¿Dónde se esconde ahora? Sí, ahora que el mundo se ha tornado algo más oscuro, que por fin entiendo (aunque poco) a las personas, lo complejas que llegan a ser, ahora que me he descubierto a mí misma (y cuanto + hondo voy, menos me gusta lo que veo) ...


No creo demasiado en Dios, pero sí me gustaría poder identificarme con ese pobre hombre que llevó sólo su cruz, sin la ayuda de nadie, y que a pesar de sentirse abucheado, escupido, odiado, siguió con coraje hasta su destino. Ojalá tuviera yo tanta fuerza para enfrentarme a mis problemas, a mi mísera vida... pero cuando eres constantemente pisoteada no te quedan ánimos para levantarte y dar otro paso. Y así sólo avanzas hacia abajo... así sólo te hundes más... ¿pero qué puedo hacer si no?



Teresa... felicidades, que mañana llegas a los 17! Disfrútalos, y en fin, estos nuevos 365 días que la vida te ha regalado.

viernes, 26 de enero de 2007

Dulce noche


***Déjame arroparte esta noche con mis palabras... déjame colarme en tus sueños y en tus sábanas...***


Voy a estar contigo allí donde tu realidad se convierte en fantasías, ilusiones en las que los dos somos felices... tú con ella y yo con él. Será que cuando soñamos se despiertan nuestros verdaderos deseos, aquellos que nunca reconoceríamos como ciertos, en los cuales me amas, me abrazas, me besas, soy tu princesa... pero claro, no son más que engaños de una mente triste, solitaria... porque obedeces a la razón, no a tu alma ni a tu corazón.



***Déjame decirte esta noche que te quiero... déjame dormirme acurrucada en tu pecho...***

martes, 23 de enero de 2007

Relativamente libre

"Ella sabe y presiente que algo ha cambiado (...) Ahora ya no me lamento, no sigo detrás"



Sí. Al final llegué otra vez al principio de todo. Y por suerte, no apareció ningún tercer sendero nuevo (hasta mis metáforas se ajustan a la realidad: no va a aparecer en el campo un caminillo por arte de magia)

Acabo de empezar a andar por esta estrenada ruta. A lo lejos se ve un paisaje bastante bonito... creo que he hecho lo correcto. Eso sí, veo algunas cuestas que creo que va a ser difícil subir, pero con esfuerzo todo se consigue. Casi todo, al menos. Me lo acabo de demostrar rectificando a tiempo. Sabía que lo que estaba haciendo no era bueno ni para mí, ni para nadie.

Me alegro de que mis sentimientos se hayan organizado un poco. Digo un poco, porque aún hay ciertas zonas que reestructurar. Y los muebles carcomidos, habrá que tirarlos y cambiarlos por los nuevos que compré hace tiempo, pero que no quise colocar porque le tenía cariño a los antiguos. Gran fallo, la verdad. Espero que sean más prácticos.

Por otro lado... mi vida en otros aspectos sigue estando confusa. Mi odiada rutina se rompió hace tiempo, pero daría lo que fuera porque todo volviese a ese aburrido plan. Incluso con los puntitos negativos que comentaba al principio de este blog.

Parece que si no pasa algo malo, no apreciamos lo que tenemos. ¿Por qué? ¿Tanto nos cuesta ver la grandeza del mundo, lo bello de vivir cada día? El mero hecho de abrir los ojos y ver colores, hablar con la gente... O detalles como sentir el agua de la ducha al caer por tu cuerpo, cerrar los ojos y levantar la cara para que se empape el pelo... o mirar un atardecer, el degradado del cielo, la forma de las nubes...

"Confía en mí, nunca has soñado poder gritar y te enfureces, es horrible el miedo incontenible..." (Los Piratas, El equilibrio es imposible)

jueves, 18 de enero de 2007

Does anybody have my heart?


Me dejé llevar por una tontería, pensé que te quería un poco más que a mí...


Así me siento un poquito, la verdad. Me he dejado llevar por la corriente y me ha arrastrado bastante lejos. Bastante lejos de la razón, claro. La "bicha" que late dentro de mi pecho se hizo dueña de mí y me añadió más locura si cabe. Tanto que se me nubló la vista y no pude ver que me equivoqué de camino. Que tomé la senda incorrecta. Así que ahora que estaba llegando casi al final, me he dado cuenta de que tengo que deshacer todo lo andado hasta llegar otra vez a la bifurcación en que me encontré tiempo atrás, en esa gran duda. Y entonces poner el pie en el lugar correcto, pisar en firme (ya decía yo que llevaba las botas manchadas, con el fango que hay por este sitio...)

Mas... ahora me asalta una nueva duda. ¿Y si regreso al principio y veo que hay otro camino nuevo? ¿Regresarán de nuevo las rayadas (si se han ido alguna vez)? ¿Me encontraré en esa angustiosa situación de nuevo?

Esperemos que no... esperemos que rehacer el camino sirva para algo. Eso sí... habrá que coger paraguas, que me han dicho que va a haber tormentas de lágrimas...


¿Cuántos gramos pesa mi alegría? ¿Cuánto pesa el miedo a ser feliz? Nunca me he sentido tan perdida, y a ti tan lejos de mí...


Escuchando: "Perdida", La Oreja de Van Gogh.

jueves, 11 de enero de 2007

Sigo en pie

A duras penas, pero sigo en pie. Las cosas no mejoran, y por lo tanto mi estado de ánimo tampoco.


Será que me ha tocado pasar por una de esas rachas de la vida en las que todo se tuerce, tu alrededor se torna oscuro y por más que das vueltas y vueltas sobre tí misma no consigues ver ni un puntito de luz.


Pero... es lo que hay. Lo peor de todo es la impotencia que siento... porque sé que no puedo hacer NADA. Sólo esperar. Y odio esperar, por la sencilla razón de que soy demasiado impaciente... por eso cada vez me hundo un poquito más.


Ojalá apareciese el genio de la lámpara y me concediera el único deseo que deseo (valga la redundacia) yo ahora: que todo salga bien.


Quisiera volver a sonreír... recordar aquella sensación que llaman felicidad.



lunes, 8 de enero de 2007

Otro día más sin sentido


No quiero pensar. Estoy harta de pensar. Sólamente consigo que mis ideas se confundan cada vez más, que no consiga desatar el nudo con el que he enlazado mis sentimientos... ¿Qué puedo hacer? Me gustaría que alguien me diera una respuesta... pero en este caso... yo soy la única que puede curarme. Enfrentándome a la verdad, pero no a mí verdad, sino a la VERDAD. Pensar con el corazón y sentir con la cabeza. Plantarme frente al espejo, mirarme a los ojos y decirme: "Laura, hoy te voy a ayudar. Entre las dos vamos a solucionar tu problema. Quieras o no, tengas tiempo o estés apurada."

Aun así... nada es tan fácil como parece. Porque... ¿alguien me puede dar la fórmula para olvidar? ¿Existe en todo caso esa fórmula? La necesito...
Hoy he pasado un día bastante malo. Y todo por mi culpa. Por mi bordería, por mi odiosa manía de rayarme el coco innecesariamente. No quiero que se repita más. Al menos por esta semana.
Necesito fuerzas para enfrentarme a mí misma, pero no sé de dónde las voy a sacar...


"Si pudiera tenerte y quererte a la vez, si tuviera tu amor no lloraría por ver que no te tengo, y me pierdo, y te quiero tener..." (BSO Sin Fin)

sábado, 6 de enero de 2007

¿Dónde está?

No aguanto más... creo que alguien me está haciendo vudú, o me han hechado mal de ojo... porque esto es ya incomprensible.

Parecía que el sol brillaba de nuevo, aunque no pudiera verlo porque aún me duele mirar al cielo. Pero de repente, una llamada, unas palabras... lo fastidian todo. Y mi mundo se derrumba de nuevo, como ha pasado tantos días atrás en los últimos cinco meses.
Me gustaría que, aunque fuera por un día, me sintiera la persona más dichosa del mundo, que pudiera reventar de felicidad si me pincharan, pero eso no va a ser posible. Hay muchos rotos que coser, y algunos de ellos no los puedo remendar con mi propio hilo. Ahora más que nunca... necesito el calor humano. Más aún del que recibo. Demasiado es poco. Poco es nada.

Perdón por expresarme con tantas metáforas, pero necesito desahogarme, y así es como mejor puedo expulsar todos los demonios que llevo ahora dentro. Si dijera sencillamente: "Estoy mal. Me siento muy triste" haría que fueran ciertas esas palabras... Y no quiero que sea así. Quiero que haya un mínimo rayo de esperanza en mi corazón. Porque eso significa que estoy a tiempo de ver la luz.

jueves, 4 de enero de 2007

Carta de despedida

Creo que ya no me quieres… Ya no me miras como antes, como cuando tu mirada se iluminaba al cruzarse con la mía… Como cuando tus mejillas se ruborizaban al rozar mis labios con ellas… ¿Qué ha pasado? ¿Por qué ha desaparecido la magia? ¿He sido yo quién ha fastidiado todo? ¿Por qué no me has dicho qué era lo que hacía mal?

Pero tranquil@, he comprendido que no merece la pena que suframos ninguno de los dos por esto. Cuando algo se va, es para que no vuelva más.

Todo esto suena a despedida. Sí, así es. Cuando lo leas, estaré a tu lado, contigo, susurrándote cada palabra al oído… Pero tú no me verás, porque será mi espíritu el que te acompañe.

Hoy es mi día… el día en el que renaceré y alcanzaré la verdadera felicidad. No quiero que estés triste, he hecho lo mejor por los dos: desaparecer de este mundo. Que sepas que hasta ahora te he amado, y que esté donde esté, lo seguiré haciendo…

Algo de prosa poética

Una vez, leyendo mis textos, una persona a la cual quiero mucho me preguntó que cómo podía expresar mediante mis palabras sentimientos que no tenía en esos momentos (amor, desamor... se supone que por esos días no salía con nadie y por lo tanto, tampoco nadie me había dejado) Pues sinceramente... No lo sé, tal vez su carencia hace que aparezcan de la nada en mí... O tal vez tengo una musa que sólo consigue inspirarme aquello que me falta...
Pero bueno, aquí os dejo uno de mis pequeñines. Nació una noche de diciembre junto con un dibujo no muy agradable, que también os muestro.

Espero que os guste y si no, ya sabéis... CRÍTICAS!!! Las amo.

"Ilumíname con tu luz... vivo en tinieblas si te alejas un poco de mí. Dame tu mano, que nuestros dedos se entrelacen y sintamos la esencia del otro. Que tu alma inunde mi cuerpo con cada beso que nos damos, con el contacto de las tibias lenguas. Quiero estrecharte con mis delicados brazos y tener la certeza de que serán para ti una cadena perpetua. Quiero que me ates a ti para que el fuerte viento del paso del tiempo no me arrastre y me aleje de tu presencia, llevándome al remoto olvido...

Cada minuto que paso contigo es un eterno instante de felicidad... me siento realizada si oigo salir de tus finos labios esas palabras tan sencillas, tan sinceras y con tanto poder de convicción: TE QUIERO. Tus susurros son melodías que se graban en mi cabeza y que permanecen en ella hasta la hora de dormir. Entonces se desvanecen durante un segundo, pero cuando sueño vuelve a aparecer tu imagen que me colma de nuevo con sabias palabras

Si algún día dejas de pensar en mí, no me lo digas, solo aléjate despacio, que tu ser se vaya esfumando lentamente de mi corazón para no herirlo, para no acabar con él de un golpe. Aun así, una parte de él se irá contigo, y así me quedaré vacía, o al menos la mitad de mí, esperando tu imposible retorno con una débil esperanza... porque te seguiré amando... porque no te podré olvidar."



miércoles, 3 de enero de 2007

Vomitando palabras por los dedos


Sí... intentando expulsar mi estrés, mi acumulado estrés desde hace unos meses, mediante un sencillo teclado.

Nadie me dijo que la vida iba a ser fácil cuando nací. Pero me podían haber avisado de los problemas que conlleva tener 16 años (casi 17, pero eso no importa) y unos padres extra-protectores, extra-agobiantes... extra todo.

Llevo unos días preguntándome... ¿Cómo aguanto? ¿Cómo tengo una moral tan grande para no dejarme llevar por mi mal genio y mandar todo ATPC? Si hasta mis amigas se estresan cuando vienen a casa...

En fin, debería felicitarme, hacerme un regalo el día 6 a mí misma por saber tragar tanta mierda sin que salga a chorros por la presión que hay en mi cuerpo.

Tras desahogarme, si así puedo llamarlo, en este recién nacido blog, seguiré retocando el maldito trabajo de Educación Física. ¿Por qué narices mandan trabajos para Navidad? Típica tradición de institutos y colegios... Se me viene a la cabeza la imagen de la profesora sentada en su mullido sofá, viendo el Tomate e hinflándose a polvorones, mientras unos pobres adolescentes están literalmente pegados al ordenador quemando neuronas con el trabajo. Ays...


Un saludo, y espero que en la próxima entrada sea algo menos egocéntrica. Buen día.
Por cierto, el dibujo de arriba es mío, lo hice en una página de graffitis online. ¿Os gusta?


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