sábado, 22 de agosto de 2009

Tu pelo...


Conseguí cortarte un mechón de pelo. Lo guardé en un saquito de terciopelo azul y lo escondí en mi mesita de noche.

Todos los días, antes de acostarme, la abro con delicadeza, saco una de tus finas hebras cobrizas y la lanzo a la suerte del viento de la noche.

Alguna noche abriré el saquito y lo encontraré vacío; eso significará que he de volver a verte.

Para cortarte otro mechón.

jueves, 13 de agosto de 2009

Odio la mediocridad.


Siempre he buscado el equilibrio -como dice una canción, el equilibrio es imposible- pero ahora anhelo los extremos.


¿Quién no desea SENTIR al límite? La moderación está anticuada, pasada de moda. Prefiero ir de una punta a otra. Ser diferente, más radical, romper con la monotonía de la horizontalidad intermitente.


Quiero que me señalen y griten alarmados: ¡otra oveja descarriada!

Lo que está claro es que el rebaño se está dispersando, y no seré yo la que siga a un pastor de traje y corbata que me lleve de cabeza al redil. Quiero caer por el primer risco que encuentre y sentir el frío azote de la libertad consumiéndose en mi cara.

domingo, 2 de agosto de 2009

Vacaciones


Si de por sí tenía un pelín abandonado el Blog, ahora aún más (al menos durante todo el mes de agosto)

Me voy, como todos los años, a pasar prácticamente el mes entero a Ruidera. Agosto suele ser un mes "reflexivo" para mí; siempre saco algo en claro en esta especie de retiro.

Cuando era peque me dedicaba a jugar y pasármelo bien. Recuerdo veranos estupendos en la tierna infancia... eran tiempos muy buenos. Ruidera significaba el último mes de diversión antes de empezar otra vez con el "cole" e intentaba pasármelo genial a cada momento. Con el paso de los años, me fui "aislando", pero aun así intentaba compartir esos momentos en compañía del resto de gente joven que va todos los años como yo. Los amigos de las "vacas". En el 2006, 2007 y 2008 estuve bastante cerrada. No salía apenas del piso; me pasaba las mañanas viendo la tele amargada, sin ir a la piscina a bañarme con el resto, aburrida, deseando volver a mi pueblo a estar con "mi gente". Me daba por comerme la cabeza en esa "clausura" y aunque en parte vetaba mi vida social, me servía para aclarar algunas ideas.

Este año me he ido dando cuenta de que "tu gente" no siempre te espera en el pueblo, de que pueden vivir perfectamente sin ti igual que tú sin ellos (y con esto no estoy echando nada en cara, sólo es una verdad como la copa de un pino, y no juzgo mal a nadie por ello) Por tanto, he decidido dejarme de idioteces, de ser antisocial y de volver a juntarme con esos amigos que contribuyeron a hacerme feliz durante muchos veranos. He decidido pasármelo bien en el último mes de vacaciones, ya que durante junio y julio he soportado días realmente soporíferos y poco productivos. Me toca compaginar estos días de reflexión y fiesta con estudiar para sacarme la asignatura que me dejé por pereza, pero sé que tengo tiempo para todo; lo importante es saber organizarse.

Os deseo un feliz agosto, yo intentaré que el mío lo sea. En cuanto vuelva, intentaré actualizar (espero que mi musa me visite en las vacaciones)

sábado, 1 de agosto de 2009

¿Deshumanización?


Hay veces que te pones a conversar en pleno éxtasis de embriaguez alcohólica y al día siguiente, a la semana después, pasado un mes, te sigues acordando de la conversación. Podéis llamarlo simplemente una conversación de borrachos algo trascendente. Como veáis.


El caso es que el viernes pasado, una buena amiga, bastante ebria, comenzó a hablar conmigo y con otra chica, y me hizo reflexionar porque caí en la cuenta de que llevaba tanta razón en sus palabras... Nos habló de la poca humanidad que nos queda.


Somos seres humanos pero justamente nos falta lo que nos hace serlos. Somos seres vacíos, en el fondo. Nos creemos personas habitadas por una supuesta alma, por una moralidad que nos hace actuar de tal o cual forma, por una forma de pensar y una personalidad propia que nos mueve a vivir "coherentes" a nuestro leitmotiv particular...


Pero... ¿qué nos queda de compartir todo eso con los demás, con los que son como nosotros? Nos movemos únicamente por impulsos egoístas. Buscamos la propia felicidad sin importarnos cuántas cabezas pisemos a nuestro imponente paso. No está mal tener una pizca de vanidad, de "sano" egoísmo que nos permita tener nuestra parcela de intimidad, nuestros asuntos propios... pero no podemos consentir que la soberbia nos venza.


Así mismo, nos hemos convertido en bestias, en animales que luchan por una supervivencia diaria, que avanzan a través de pulsiones agresivas y sexuales... Como dijo mi amiga (lo que recuerdo): "Dame un abrazo. ¿Ves? Yo puedo abrazar perfectamente a la gente que me importa, sentir hacia ellas "algo" con el contacto de la piel... Pero aquí hay tíos que si te abrazaran así, lo único que estaría pensando es en follarte poco después... ¿Eso es lo que somos? ¿Animales?"


Estaba un poco rayada sobre el tema y necesitaba desahogarme en algún sitio. Qué mejor que el pobre Blog abandonado que tengo...


Un saludo y feliz agosto.


Foto: LauRa'09.

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