jueves, 15 de febrero de 2007

Ángeles


Hoy la tristeza se coló por mi ventana, porque vi a un ángel llorar. Se encontraba agazapado, como un niño pequeño, en el tejado de mi casa. Le pregunté cómo era posible que un ángel llorara, teniendo el cielo entero y la felicidad a su alcance. Me miró con los ojos inundados en lágrimas y me dijo: Hasta la roca más dura se hiela con el frío y se quiebra. Hasta la flor más hermosa del jardín acaba marchitándose. Hasta el día más soleado puede tornarse en lluvia y tormenta... y hasta la persona más bella que puedas encontrar puede ser herida de muerte por el enemigo más poderoso de este mundo, más fuerte que el odio: la INDIFERENCIA.


¿Por qué unas pocas palabras pueden hacer tanto daño? ¿Y por qué cuanto más mal nos causa una persona más le queremos? Si hallara la respuesta a estas y otras preguntas que me comen la cabeza, tal vez comprendería por qué incluso los ángeles lloran.


Y es que cuando el dolor es por dentro, es mucho más fuerte...

3 comentarios:

Alma dijo...

Te entiendo. Yo siento que el corazon se me quiebra...lo vi hoy, me destruyo el verlo. Quisiera ser indiferente, pero no puedo. Cuando todo se calma, cuando uno cree que las heridas cicatrizan, todo vuelve a empezar...duele.
Besos..

Alma dijo...

Laura:
Ayer responderte no podia, estaba sumergida en un dolor que contaminaba a todos...Hay personas que nos envuelven con sus palabras, nos dan esperanzas...yo también a veces lo siento cerca y a veces a millones de años luz de distancia...hoy prefiero sentirlo asi, a años luz. Quiero volver a ser quien yo era, y no un zombi que solo estaba preocupada, pendiendte de un fantasma.
Besos y fuerza!! desde aca te doy fuerzas y mucha luz.

Pablo dijo...

Laura: ¡¡muchisimas felicidadeeees!!! Un poco más y llego tarde jeje.

Un besote

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