
Nunca fui amiga de lo cursi.
Nunca afirmé que el amor pudiera mover montañas. Y menos personas.
Nunca he tolerado los motes pastelosos.
Nunca pensé que acabaría enamorada hasta las trancas de alguien que apareciera de repente en mi vida.
Nunca creí que alguien conseguiría callarme la boca con un beso.
Nunca pensé que cambiaría una noche de fiesta con veinte personas por una de "tranqui" en casa con sólo un acompañante.
Nunca comprendí a esa amiga que prefería pasar el tiempo con su novio en vez de con sus amigas.
Pero más tarde y con el tiempo me he dado cuenta de que la palabra "nunca" es sólo eso, una palabra. Un adverbio cargado de subjetividad pero carente de contenido.
Y es que sobre todo, nunca pensé que existiría una media naranja que entrara casi sin llamar a mi puerta, sin hacer ruido, para descolocarme todas las estructuras mentales que con poca paciencia y escasas ganas había estado construyendo para después construir un edificio resistente y sólido al tiempo, al espacio y a cualquier dimensión que intente distanciarnos.
Nunca afirmé que el amor pudiera mover montañas. Y menos personas.
Nunca he tolerado los motes pastelosos.
Nunca pensé que acabaría enamorada hasta las trancas de alguien que apareciera de repente en mi vida.
Nunca creí que alguien conseguiría callarme la boca con un beso.
Nunca pensé que cambiaría una noche de fiesta con veinte personas por una de "tranqui" en casa con sólo un acompañante.
Nunca comprendí a esa amiga que prefería pasar el tiempo con su novio en vez de con sus amigas.
Pero más tarde y con el tiempo me he dado cuenta de que la palabra "nunca" es sólo eso, una palabra. Un adverbio cargado de subjetividad pero carente de contenido.
Y es que sobre todo, nunca pensé que existiría una media naranja que entrara casi sin llamar a mi puerta, sin hacer ruido, para descolocarme todas las estructuras mentales que con poca paciencia y escasas ganas había estado construyendo para después construir un edificio resistente y sólido al tiempo, al espacio y a cualquier dimensión que intente distanciarnos.
9 comentarios:
"nunca digas nunca"
Es muy verdad nenita!
Uno no puede decir nunca, por qué todo es impredesible, la vida nos sorpredende de tantas maneras diferentes que uno no puede decir nunca... por que en el momento menos pensado ese nunca se vuelve en ese algo que SI estamos HACIENDO
un abrazo
pd: te comprendo tannnnto!
Y es que la vida nunca deja de sorprendernos...
yo siempre me negué a creer en el nunca, eso si...a mi aún no me han roto los esquemas, aunque tampoco creo que los tenga...
un besiño:)
SIMPLEMENTE GENIAL... y con toda la verdad...
muchas gracias, un beso
disfrutalo! :)
"cuando me digan que he cambiado, diré que CLARO!"
Nunca pensé que fueras a ser tan pastelosa y dependiente ¬¬ Tú antes molabas :(
Naza, si yo soy pastelosa, tú estás a la par, querida... :)
Y dependiente para nada. Simplemente ahora COMPARTO mi vida, que es distinto. Pero sigo siendo auto-dependiente.
Guau, me encanta com escribes, es super profundo y una manera original de escribir, sigue asi , Te sigo a partir de ahora, pasate por mi blog, un besito =)
http://ironicaexistencia.blogspot.com/
Eis Laura!
qué tal va tu vida?
hace mucho que no tenemos una nueva entrada tuya!!! y ya sabes que YO SOY FAN!!
bueno, yo también hago lo que puedo con el mío (hoy estreno otro blog, con otra temática: Londres)
Pásalo bien en las fiestas, que tengas muy buen principio de 2011..
y que se hagan realidad tus sueños.
besos
Publicar un comentario en la entrada